Hace unos día conté lo que sucede con ciertos pacientes en el hospital y como se les aislaba. Lo que voy a contar ahora es otra versión del paciente cautivo, el paciente que hace del encierro su forma de vida. El otro día estuve visitando a una jovencita de 21 años, que fue diagnosticada de un tumor cerebral. Estaba como en el caso anterior con aislamiento aunque menos estricto, lleva ya ingresada unos 2 mese y por distintos motivos todavía no había sido dada de alta. En cualquier caso también ha sido víctima de esta autentica plaga hospitalaria y además de un ingreso largo ahora está sometida al susodicho aislamiento. Contaba que subí a ver a la paciente pues debía iniciar un tratamiento de quimioterapia, pensaba encontrar una persona deprimida por el aislamiento. Cuando entré en la habitación, me encontré a la paciente de lo más sonriente acompañada de sus padres. Mi sorpresa fue grande, una vez recuperado pensé, lo mejor es hacer de la necesidad virtud y eso es lo que ha hecho la chica, adaptarse a la terrible situación. El ser humano tiene esa virtud, la de adaptarse a cualquier situación o territorio hostil para colonizar toda la tierra. Esta paciente es lo que ha hecho a pequeña escala, adaptarse al entorno para sobrevivir y no ser presa de la melancolía. Vivir para ver.
Vivimos en una sociedad con crisis de valores, donde muchas veces vemos como normal cosas aberrantes, donde predomina el individualismo. Es un gran paciente convaleciente que no acaba de curar.
lunes, 12 de diciembre de 2011
domingo, 4 de diciembre de 2011
Privatizar la sanidad
Escucho, con atención, lo que se dice en los distintos medios de comunicación sobre la crisis y su repercusión en el sistema sanitario. Mi preocupación va en aumento, a los recortes de todo tipo y bajadas salariales se añade ahora la "magnífica" idea de privatizar la gestión sanitaria, ya muy avanzada en algunas comunidades. ¿Que significa privatizar la gestión sanitaria? voy a dar mi punto de vista como profesional sanitario desde hace ya más de 20 años.
El responsable máximo, es decir, el político de turno, piensa o así se lo han dicho, que la gestión de los hospitales públicos es ineficiente, es decir cara. No creo que piense que es mala la atención, sino que se puede hacer mejor con menos gasto. Piensa además en su subconsciente que un empleado público es "tonto" porque "él" no puede hacer una gestión eficaz. Luego, la solución es traspasar la gestión a alguien que sepa, es decir a una empresa privada, que mantendría el nivel asistencial pero le pagaría menos de lo que me cuesta a mí el hospital. ¿Saben quienes dirigen la empresa privada? son esos genios que saben tanto, como los dirigentes bancarios, y que por ello han cobrado millones de euros dejando la banca arrasada. Claro, es que no había gente normal que cobrara 150.000 euros anuales (que no está mal) con conocimientos para dirigir dichas empresas.
La empresa que gestiona tiene como fin ganar dinero, no nos engañemos, y por ello no es criticable. ¿Qué tiene que hacer?mantener las prestaciones (si es honrada) reduciendo los costes de explotación (que serán su ganancia) en personal, material etc. Dado que en muchos sitios el número de empleados sanitarios está al límite, el recorte afectará inevitablemente a la calidad asistencial, queramos o no. Aunque luego se presenten unos indicadores magníficos. Como buena empresa privada estará muy interesada en tratar patologías que le sean ventajosas. ¿y que hacemos con aquellas patologías costosas y poco rentables? recordemos que ellos cobraran una cantidad fija por atender a una población determinada, porque habrá patologías muy deficitarias. Pues ya se lo digo yo, siempre quedará algún hospital de gestión pública que asumirá esos casos. Negocio redondo y nosotros chupándonos el dedo. Y digo yo, ¿no se puede hacer una gestión eficaz de manera que los beneficios no vayan a parar a una empresa privada? La respuesta es rotundamente sí. De hecho hay hospitales públicos con una gestión impecable desde el punto de vista económico y de calidad. ¿por qué ese empeño entonces en privatizar? ¿por qué no damos a los profesionales públicos los medios e incentivos necesarios en vez de tratarlos como retrasados? Hay que decir también que hay ejemplos de gestión privada (conozco alguno) dentro de lo público cuyo beneficio revierte nuevamente en el sistema sanitario, pero esta no es la norma.
Y todo esto viene a colación porque he oído que en mi querida Castilla la Mancha (mi origen es alcarreño) se va a privatizar la gestión de varios hospitales entre ellos uno modélico, según palabras del alcalde de la localidad donde radica del mismo partido, por lo que ha mostrado su oposición. ¿si ese hospital es un modelo por qué el cambio de gestión? evidentemente no es por eficiencia, que ya la tiene. Es muy sencillo bajar sueldos y privatizar, lo difícil es no bajar sueldos ya maltrechos, reducir los costes y aumentar la eficiencia. Porque ya sabemos lo que sucede en nuestro país, todo lo que se hace temporal acaba siendo permanente. Ustedes piensen y traten de sacar sus conclusiones.
En definitiva, creo que se puede hacer una gestión inmejorable desde lo público. Muchos hospitales públicos han dado un salto de calidad en gestión impresionante, con la implicación de los profesionales, pero es necesario formarlos en gestión sanitaria, a optimizar recursos etc. Quiero recordar que el gasto sanitario "per cápita" en España está a la cola de los países europeos, pero en cambio los indicadores sanitarios están a la cabeza, ¿no es esto una atención eficiente?
El profesional sanitario debe ver además, como su esfuerzo repercute en una mejor asistencia a los pacientes y en una mejora de sus condiciones de trabajo. El trabajo ya lo ponemos, solo hace falta encauzar ese trabajo, ese esfuerzo para conseguir las metas propuestas, que no deben ser otras que la atención excelente con unos profesionales satisfechos. El tema da para más así que prometo volver la próxima semana a hablar otros temas substanciosos, porque creo que el paciente convaleciente puede tener una nueva recaída y necesita una terapia de choque.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Reencuentro
Próximamente nos vamos a reunir antiguos compañeros del
colegio, los cuales, la mayoría, no nos veíamos desde hace más de treinta años.
El primer contacto ha sido sorprendente, como si no hubieran pasado los años,
las charlas son distendidas desenfadadas, parece como si se hubiera parado el
tiempo.
Y yo me pregunto ¿somos los mismos?¿como serán nuestras
relaciones en el futuro? Es casi seguro que muy pocas de las moléculas que
componen nuestro organismo estaban presentes en aquella época, molecularmente
somos otra persona. ¿Qué nos impulsa a volver a nuestros orígenes? ¿Cómo le
surgió la necesidad a la primera (porque fue mujer) de buscar a personas que no
veía desde hace tanto tiempo?
Muchas de estas preguntas no tienen respuesta o son de difícil
explicación. Nuestros átomos han cambiado, nuestra pensamiento ha cambiado, bien por la experiencia que vamos acumulando
con los años y bien por las responsabilidades adquiridas o por otros motivos.
Yo ahora no haría cosas que hice en mi juventud, aunque no me arrepiento, ni
votaría a los mismos partidos que votaba en aquella época. Pero algo continúa invariable
dentro de nosotros que nos hace seguir una misma línea vital, que nos hace
seguir siendo nosotros.
Es evidente que nuestro paso por el colegio nos dejó una
serie de vivencias (llenas de afecto) que han permanecido durmiendo dentro de
nosotros esperando ser despertadas.
Ha sido un fuego nunca extinguido que a alguien se le avivó
y le impulsó a iniciar la búsqueda de “sus antepasados”. Y el resto con el rescoldo medio apagado, acudió
a la llamada como si ese lapso de tiempo nunca hubiera existido.
¿Por qué surgió esta necesidad ahora y no hace 10 años por
ejemplo? Creo que por la edad, doblar la esquina de los 50 años nos hace mirar
a los 60, edad que asociamos a jubilación e inicio de vejez. Se abre un vacío
en nuestro interior. Puede que alguien lo considere un estupidez, y estaría de
acuerdo con el. Pero esta edad es una edad de crisis, de cambio. Tenemos la
necesidad interna de volver a nuestros orígenes, vivimos felices la mayoría,
supongo, pero encerrados en un circulo a modo de jaula que forma nuestra
familia y nuestros amigos. Otros tendrán la jaula construida con otros mimbres
pero jaula al fín y al cabo. Esto no es malo en sí mismo, es bueno y no lo
critico, pero todos hemos corrido solícitos a la llamada, salvo contadas
excepciones, a la llamada que ha vuelto a encender la ilusión en nosotros, la ilusión
de volver a nuestra juventud, porque eso es lo que estamos viviendo, la vuelta
a nuestra juventud. ¿Cuánto durará esta ilusión? Dure lo que dure, lo cierto es que ha sido un
gran sueño del que espero tardar en despertar.
sábado, 12 de noviembre de 2011
El paciente cautivo
Hace unos años leí un libro de Javier Marías titulado Corazón tan blanco. Me pareció una magnífica novela. Pero lo que más recuerdo de ella fue una idea sencilla que es mas o menos así, hay pequeños detalles que muchas veces nos pasan inadvertidos pero que pueden tener una gran trascendencia para nuestro futuro o el de otras personas. Pequeños detalles pero de gran trascendencia decía Javier Marías en la novela. Por ejemplo, una cita a la que llegamos tarde y por ello no hemos llegado a salir con la mujer que podría haber sido nuestra esposa. Un "no" a destiempo, un gesto, una sonrisa etc, piensen en ello y verán lo acertado de la idea. Esta idea desde entonces me ha perseguido y aparece en mi mente de forma recurrente, de tal manera, que continuamente me fijo en pequeños detalles y hago el ejercicio mental de pensar que hubiera pasado si la acción, palabra o gesto hubiera sido otro.Y todo esto lo digo porque ayer estuve visitando a una conocida en el hospital. La paciente está en buen estado y podría estar en casa, pero tuvo la desgracia de que el día en que iba a ser dada de alta la detectaron en la faringe un SARM, que es un estafilococo resistente y muy peligroso para pacientes debilitados.Piensen por un momento, si nosotros fuéramos el paciente, traduciríamos lo que nos ha dicho el médico más o menos por: "no puedo irme a casa porque tengo en la garganta un bicho, germen o bacteria criminal".
Aunque se encontraba bien y lista para marchar a casa, la aislaron en una habitación sin visitas, y las pocas que podía recibir, cubiertas hasta las cejas. A los diez días de aislamiento el dichoso SARM desapareció pero apareció otro, también terrible, llamado BLED, o algo por el estilo y cuyo significado me niego a descifrar, pero en la orina. Así que tenemos a la paciente sintomática, secuestrada en la habitación de un hospital y aislada del mundo "sine díe" por un simple gesto de firmar (decretar una sentencia diría yo) que tuvo un facultativo de medicina preventiva, posiblemente siguiendo un estricto protocolo internacional, todo esto posiblemente sin ver la cara de la paciente. Es una situación kafkiana, desde fuera lo asumimos como una cosa normal, la paciente que es portadora de un germen criminal debe ser aislada. No nos planteamos más y comprendemos el grave problema de las infecciones hospitalarias. Pero ¿y la paciente? alguien se ha preguntado qué siente, qué temores tiene sabiéndose portadora de un bicho criminal ¡nada menos que en la garganta! ¿qué va a significar esto es su vida?. No le arriendo la ganancia a la pobre desdichada. Yo en su lugar estaría deprimido, aterrorizado, confundido, marginado, inútil, peligroso, sucio etc etc. Pero lo mejor o peor de todo, según como se mire, y lo digo por experiencia propia, es que alguna vez, tras un cautiverio prolongado y con el tratamiento correspondiente no se pudo erradicar el dichoso bichito, o apareció otro nuevo ¿y que hacemos entonces? ¿condenamos al paciente a cadena perpetua?, dado que estos gérmenes solo son peligrosos en ciertos ámbitos, la solución dada, muy sensatamente a mi parecer, fue mandar el paciente a casa y aquí paz y después gloria. Buen fin de semana amigos.
lunes, 31 de octubre de 2011
El error imposible
Lo que voy a contar es un hecho real. Un usurario con varias líneas telefónicas, la propia y la de la esposa con contrato y la de los dos hijos con tarjeta, se le ocurrió la infeliz idea de pasar a sus hijos a contrato y cambiarles a una cuenta propia pensando que así se responsabilizarían del gasto. Uno hizo el cambio sin problemas. El segundo en otra tienda con algún contratiempo.Cuando el padre fue a verificar los cambios, vio con gran asombro que le habían cambiado la titularidad de todos los teléfonos, se las habían pasado al hijo, todo cambiado excepto la cuenta bancaria que continuaba siendo la del padre. Y aquí comienza lo rocambolesco, en atención al cliente aseguraban que esto es imposible (ya, ya imposible) en la tienda reconocieron el error mayúsculo y aseguraron que lo corregirían a la mayor brevedad posible. Pues bien, hay un dicho que dice: "no hagas nada a prueba de tontos porque los tontos son muy ingenioso". Y esto es lo que pasó, seguro que solo había una posibilidad entre un millón de que el dependiente de la tienda apretara la dichosa tecla, además en una secuencia determinada. Una vez hecho el entuerto el sistema no está capacitado para corregir un error imposible. Además el pobre padre como ya no es el titular no tiene derecho ni al pataleo. El error imposible todavía no se ha corregido. Ah! se me olvidaba, el pobre padre es el que suscribe y la compañía Orange.
domingo, 23 de octubre de 2011
La maletita azul
He estado toda la semana pensando en escribir algo sobre cosas buenas, en ser positivo. Me decía a mí mismo que no podía estar permanentemente hablando de cosas malas, acumulando bilis, porque de seguir así seguro que mi úlcera duodenal, ya olvidada, volvería. Pues bien, cuando estaba en ello leo en un pequeño recuadrito, en las páginas interiores de un periódico, no diré ni el periódico ni la ciudad porque estoy seguro que podría ser cualquier ciudad, solo diré que sucedió en nuestra amada España, la siguiente noticia: un niño con deficit mental mayor del 50% ingresado en un centro de menores tutelado desde los 4 años, acababa de cumplir los 18 años y como regalo de cumpleaños le habían puesto de patitas en la calle, sin más, con una maleta de color azul, según decía la noticia, donde el pobre llevaría todas sus pertencias, seguramente sin comprender absolutamente nada. El único familiar del muchacho es su madre al parecer en lamentable estado de incapacidad. El tema terminó con una orden judicial, el juez fué el único sensato, conminando a otra institución, que también se negaba a acogerlo aduciendo razones económicasa, a dar cobijo al chico, . Según la noticia los directores de ambos centros si no llegaron a las manos les faltó poco. Mientras, el chaval tenía que ser sedado, decía la noticia, victima de una crisis nerviosa (qué menos). Sin comentarios. Quizá los directores de ambos centros no sean culpables sino también victimas del sistema, no puedo imaginarmelos tomando esta decisión friamente, así sin más. Quizá los culpables seamos toda la sociedad que nos hemos dado un sistema social sin resortes para evitar estas calamidades.
Yo he hecho el ejercico mental de ponerme en el lugar del muchacho y se me ponen los pelos como escarpias. Me imagino la situación: ¡Eh Pedrito!, seguramente le llamarían por su nombre de pila, coge esa maletita azul que te hemos preparado y vete. ¡Gracias por el regalo!- contestaría imaginando la maletita llena de cositas- y lo de vete, seguro es que me quieren invitar a tomar una hamburguesa con patatas, pensaría el infeliz ajeno a la tragedia que le aguardaba.
Lo dicho, prometo comentar algo positivo la próxima vez, si el tiempo.......no lo impide.
martes, 18 de octubre de 2011
La deshumanidad
Voy a ser breve porque el sueño me esta venciendo, ya es tarde, pero necesito mostrar mi indignación. Esta tarde he visto un video chino donde una pequeña de unos 7 años es atropellada, en un primer momento el coche para con la niña debajo, continua y vuelve a pasar con las ruedas posteriores sobre la niña, la gente pasa andando al lado de niña gravemente herida sin inmutarse, otro vehículo vuelve a atropellar a la niña, finalmente una mujer se acerca y la recoge. ¿Que podemos decir? ¿Esto es la humanidad? ¿Estos son nuestros congéneres ? ¿Somos nosotros iguales?. Prefiero no conocer algunas de estas respuestas, podrían ser demasiado turbadoras. Lo que si me parece es que vivimos en un mundo anestesiado donde nada nos duele, en un mundo que camina a la amoralidad. ¡Que pena! Quiero creer que la humanidad, no es deshumanidad, que todavía hay esperanza. Buenas noches.
sábado, 8 de octubre de 2011
Un jodido fin de semana
Tras una semana intensa de trabajo, esperaba el fín de semana con ansiedad, necesitaba evadirme y relajarme. Pero la felicidad no puede ser absoluta, algo me ha alterado el ánimo y me ha jodido este fín de semana. No puede ser que en estos tiempos de crisis galopante, cuando las clases trabajadoras están llevando sobre sus espaldas esta pesada carga, nos vengan a decir ahora que unos banqueros, tras arruinar el banco, se marchan con las alforjas llenas con el dinero puestos por todos. Y mas incomprensible aún es cómo se puede permitir esto y quièn se lo permite. ¿No sería necesaria un investigación para ver la gestión de estos avaros desalmados?. ¡Con los 30 millones de euros expoliados se podrían pagar a 76 trabajadores durante 10 años!. ¡Y no se le cae la cara de vergüenza a nadie!. Lo dicho, que me han jodido el fin de semana.
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